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Por un mundo equilibrado (parte 2)

| 7 septiembre, 2012 | 0 Comentarios

 ¿Cómo nos protegemos de la Naturaleza?

Primero, existimos dentro del sistema de la Naturaleza y somos manejados por ella. Pueden verlo por ustedes mismos, a pesar de todos nuestros intentos, no controlamos el mundo. Este es manejado por un cierto programa que opera de acuerdo a ciertas fuerzas. Al final, estamos bajo su control.

Segundo, al movernos de este modo, no sabemos dónde acabaremos. Entonces, ¿cómo desciframos el programa de nuestro desarrollo? ¿Cómo lo controlamos? ¿Quizá endulzarlo un poco? Por ejemplo, hoy en día los líderes europeos son incapaces de endulzar las amargas píldoras recetadas para la Euro-zona. Ya están inclinados a considerar que el mercado común es un error. Sin embargo, ¿de qué error estamos hablando si todo es parte del programa?

El hombre está creado de tal forma que antes de que pueda realmente unirse a esta fuerza operativa llamada Naturaleza, es incapaz de entender que en lugar de representar la función, representa el resultado, la acción. Así pues, la humanidad está descubriendo su impotencia para resolver los problemas actuales. Eso, sin considerar que el verdadero colapso no se ha iniciado aún. La crisis tiene múltiples capas, y su característica principal no es ni una deuda pública con suspensión de pagos y refinanciamiento, ni tampoco el desempleo que se incrementa con rapidez.

En el futuro cercano, desastres climáticos, problemas económicos e industriales nos pondrán al filo del abismo. Las naciones no serán capaces de manejar el grupo enorme de desempleados. Simplemente no tenemos un sistema que sea capaz de resistir algo semejante. Y entonces los desastres nos forzarán a cambiar.

Tercero, debemos preguntarnos ¿por qué la evolución nos puso retos tan poderosos e impactantes? En nuestra condición actual, diversas especies de flora y fauna están extinguiéndose, como lo hicieron los dinosaurios. Así que ¿quizá desapareceremos de la faz de la tierra bajo el filo de esta guillotina?

En este caso, no tenemos otra solución, sino encontrar una tercera fuerza que trabajará en contra de la naturaleza, en otras palabras, contra la Ley, la Ley del Universo. No importa cómo le llamemos, Dios, Naturaleza, o Mente Universal.

Las películas de Hollywood con frecuencia representan amenazas globales tales como  asteroides ingresando a la Tierra, con capacidad de destruirnos en segundos. Como regla, los protagonistas del film logran salvar a la humanidad.

Tenemos que encontrar una fuerza protectora para resistir a la Naturaleza, que nos está guiando hacia la muerte. Somos parte de su programa, y si la “naturaleza ciega” ha planeado eliminarnos con un sinnúmero de cataclismos, entonces ¿cómo encontramos un poder alternativo para el futuro desarrollo? ¿Cómo podemos cambiar el programa?

Primero que nada, necesitamos elevar nuestro nivel de consciencia, adquirir sabiduría para entender lo que compone al sistema común.

Lo anterior, nos lleva a la cuarta etapa, cuando finalmente nos damos cuenta que nuestra esencia, el deseo egoísta, es la fuente de todos los desastres. Si no fuera por el ego, no estaríamos destruyendo la sociedad humana, la institución familiar, el sistema educativo, las relaciones entre la gente, países, y religiones; no estaríamos creando divisiones artificiales que nos separan y que al final sólo nos llevarán a la destrucción mutua.

Una vez que nos demos cuenta de lo que es el mal, pensaremos acerca de lo que llamamos bien. Y entonces, descubriremos que la Naturaleza opera un mecanismo integral de unidad y reciprocidad mutua.  Después de esto, ¿qué nos falta?  Sólo la habilidad para elevarnos por encima de nuestra esencia egoísta.

¿Seremos capaces de cambiar el rumbo de nuestro desarrollo si nos elevamos por encima de nosotros mismos, o es la naturaleza más fuerte que nosotros? No, no es más fuerte. ¿Por qué no? Porque la naturaleza nos controla a través de nuestro egoísmo, pero si mutuamente nos apoyamos construiremos un sistema común que nos unirá a todos y como resultado, la Naturaleza nos desarrollará de manera correcta.

De hecho, nuestro egoísmo ya no quiere seguir creciendo porque el crecimiento únicamente le causa más problemas. Finalmente podemos tener la oportunidad de controlar a la Naturaleza y usarla para avanzar por el camino correcto, pero solamente si aprendemos a usarla para la unidad, sin egoísmos.

Continúa…

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Categoría: Crisis y Resolución, Evolución

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