colabora con nosotros

Las redes sociales y la necesidad de reconocer la conexión humana

| 1 abril, 2013 | 0 Comentarios

“El gran proyecto del siglo veintiuno –  que sería entender cómo toda la humanidad llega a ser más grande que la suma de todas sus partes – está apenas comenzando. Como un niño que despierta, el súper organismo humano se vuelve consiente de sí mismo y esto seguramente nos ayudará a alcanzar nuestras metas. Pero el regalo más grande de esta toma de conciencia será el gozo absoluto del autodescubrimiento y darnos cuenta que para conocernos verdaderamente debemos primero entender cómo y por qué estamos todos conectados.”

En su libro ampliamente reconocido,  Conectados: El asombroso poder de las redes Sociales y como afectan nuestras vidas,  el Profesor Nicholas Christakis y el Profesor James Fowler, examinaron la conexión humana a través de las redes sociales. El libro nos devela algunas sorprendentes revelaciones acerca de la interrelación humana. Entender el grado de la conectividad humana es de primordial importancia si vamos a cambiar nuestro mundo.

redes sociles- conexión humana

Trabajar unidos genera un modo de vida superior

Al trabajar unidas, las células generan una forma de vida superior que es enteramente diferente a los trabajos internos de una sola célula. Por ejemplo, nuestra digestión no es la función de cualquier célula, ni siquiera de algún tipo de células. Asimismo, nuestros pensamientos no están localizados en una neurona determinada; surgen desde un patrón de conexiones entre las neuronas. Ya sea que se trate de células, hormigas o humanos, dentro de un grupo pueden aparecer nuevas propiedades a partir de la interacción de los individuos. Y las interacciones cooperativas son los sellos distintivos de los mayores saltos evolutivos que han ocurrido desde el origen de la vida: consideren la aglomeración de organismos unicelulares en organismos multicelulares, y la unión de individuos en súper organismos.

Las redes sociales reflejan nuestra interconectividad

Las redes que creamos tienen vida propia. Crecen, cambian, se reproducen, sobreviven y mueren. Las cosas fluyen y se mueven con ellas. Una red social es un tipo de organismo súper humano, con una autonomía y una psicología – una estructura y una función – propias. A partir de lo que una persona no puede hacer sola. Nuestras contribuciones locales a la red social humana tienen consecuencias globales que tocan las vidas de cientos cada día y nos ayudan a alcanzar mucho más que la construcción de torres o la destrucción de muros. Una colonia de hormigas es el prototipo de un súper organismo, con propiedades que no son aparentes en las hormigas mismas, propiedades que surgen de las interacciones y la cooperación entre ellas. Al unirse, las hormigas crean algo que trasciende al individuo: complejas montañas hechas por hormigas brotan como torres de Babilonia en miniatura, que son una tentación irresistible para los niños. La hormiga solitaria que encuentra el camino a la azucarera;  ambos logros son posibles a través de los esfuerzos coordinados y la comunicación de numerosos individuos. Sin embargo, de alguna forma, estos individuos solitarios – la hormiga y el astronauta, ambos partes de un súper organismo – no son diferentes al tentáculo de un pulpo enviado a explorar una hendedura oculta. De hecho, se pueden entender en gran medida las células dentro de los organismos multicelulares de la misma manera.

Como un sistema nervioso mundial, nuestras redes nos permiten enviar y recibir mensajes a casi todos los habitantes en el planeta. A medida que nos volvemos híper conectados, la información circula con mayor eficiencia,  interactuamos con gran facilidad y manejamos más y diferentes tipos de conexiones sociales cada día. Todos estos cambios nos hacen Homo dictyous (Hombre de Red), aún más parecidos a un súper organismo que actúa con un propósito en común. La habilidad de las redes de crear y mantener nuestras metas colectivas continúa fortaleciéndose. Y todo lo que ahora se extiende de persona a persona pronto se expandirá más lejos y  más rápido, estimulando nuevas propiedades que surgirán a medida que la escala de interacciones se incremente.

La necesidad de entender la conexión humana

El individualismo y el  holismo nos dan una luz sobre la condición humana, pero eluden algo esencial.  En contraste con estas dos tradiciones, la ciencia de las redes sociales ofrece una nueva forma enteramente nueva de entender a la sociedad humana porque trata acerca de los individuos y los grupos y por supuesto acerca de cómo el anterior se convirtió en el último. Las interconexiones entre la gente suscitan fenómenos que no están presentes en los individuos o que puedan reducirse a sus deseos solitarios y acciones. En efecto, la cultura misma es un fenómeno de este tipo. Cuando perdemos nuestras conexiones, lo perdemos todo.

Los científicos también están observando que ocurren con mayor frecuencia eventos como terremotos, incendios forestales, especies en extinción, cambios climáticos, latidos, revoluciones y caídas del mercado, como si fueran las explosiones de actividad de un sistema más amplio, comprensible solo cuando se le estudia en el contexto de muchos ejemplos del mismo fenómeno. Están prestando su atención a cómo y por qué las partes son compatibles entre ellas y con las leyes que gobiernan la interconexión y la coherencia. Entender la estructura y función de las redes sociales y entender el fenómeno del surgimiento, (que está al origen de propiedades colectivas del conjunto, que no se encuentran en las partes) son por consiguiente elementos de este movimiento científico más amplio.

El gran proyecto del siglo veintiuno –  que sería entender cómo toda la humanidad llega a ser más grande que la suma de todas sus partes – está apenas comenzando. Como un niño que despierta, el súper organismo humano está tomando consciencia de   sí mismo y esto seguramente nos ayudará a alcanzar nuestras metas. Pero el regalo más grande de esta toma de conciencia será el gozo absoluto del autodescubrimiento y darnos cuenta que para conocernos verdaderamente debemos primero entender cómo y por qué estamos todos conectados.

Etiquetas: , , , ,

Categoría: Evolución, Interconexión

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *