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Cuando Muere un Ser Querido

| 28 octubre, 2013 | 0 Comentarios

“Lo importante no es lo que la vida te hace,

sino lo que tú haces con lo que la vida te hace”.

Edgar Jackson

perdida de un ser querido

La muerte es universal y nadie se escapa de ella, sin embargo, cada cultura la vive  y asume de diferentes formas de acuerdo a las creencias sociales del lugar donde suceda. La manera en la que se vive el dolor por la pérdida de un ser querido y los sentimientos que se asocian a él se expresan también de diversas maneras según el contexto.

Las personas, luego de la pérdida, se encuentran en un proceso de duelo como respuesta psicológica (sentimientos, pensamientos y acciones) ante la muerte de un ser querido. Es una respuesta subjetiva que en muchas ocasiones no puede ser controlada, pues es un momento de dolor emocional en el que en muchas ocasiones los procesos mentales se encuentran en estado de confusión.

El cómo reaccionamos ante la muerte de un ser querido tiene que ver con diversos factores,  entre ellos, los conceptos que se tienen acerca de la muerte desde la religión, lo social, o lo familiar. Otra cuestión es la relación que se tenía con la persona fallecida y por último, un punto sumamente crucial para la recuperación del duelo son las redes de apoyo socio-familiares con las que cuenta la persona.

Entre los síntomas que pueden ser experimentados por las personas cuando pierden un ser querido podemos encontrar: aturdimiento  y perplejidad ante lo sucedido, dolor y malestar (físico y emocional), pérdida de apetito y sueño, dificultades para concentrarse, sentimientos de culpa, negación de la pérdida, sueños recurrentes que involucran a la persona fallecida, entre otros.

La autora Elizabeth Kübler-Ross fue la pionera en describir el proceso de duelo y las etapas por las que atraviesan las personas cuando muere un ser amado. La primera etapa consiste en la negación y el aislamiento; la segunda  se caracteriza por el enojo o la ira del por qué se fue el ser querido; la tercera es la negociación en donde la persona intenta llegar a un acuerdo con los demás o consigo mismo para superar la pérdida; la cuarta etapa es la depresión, y por último se da el proceso de aceptación.

Cuando se  atraviesa por una situación de duelo, la conexión y el apoyo mutuo son las mejores medicinas, ya que ayudan a la persona a mitigar sus momentos de dolor. Está demostrado que la empatía por parte de otros es el mejor proceso de acompañamiento que puede existir en estos difíciles momentos que forman parte de la vida.

Referencias:

Kübler-Ross, E. Sobre el duelo y el dolor. (2006). Luciérnaga: Madrid.

Rojas Posada, S. El manejo del duelo. (2005). Norma: Colombia.

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Categoría: Artículos, Familia y vida

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