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Propósitos compartidos

| 25 noviembre, 2013 | 0 Comentarios

Cuando vivimos con un propósito, nos trazamos metas y trabajamos para conseguirlas, ya sea en el ámbito laboral, familiar, social o personal. Nuestras metas pueden ser un motor que nos motivan a seguir y concretar nuestros proyectos de vida. Vivir sin un propósito es vivir al azar, porque no tenemos una norma que nos permita juzgar lo que vale la pena hacer o no, como si fuéramos a la deriva.

metAs y propositos

Los propósitos tienen que ser específicos y tener una finalidad, entre más concretos son podremos evaluar mejor nuestro progreso, continuar con las mismas estrategias o cambiarlas para conseguir el resultado esperado. A la gran mayoría de las personas nos cuesta bastante trabajo establecer propósitos en torno a las relaciones con los demás. Se torna más fácil realizarlos en aspectos individuales que involucren cuestiones laborales o económicas.

En el momento en que nos cuestionan acerca de nuestros propósitos a nivel de las relaciones con los demás (familia, amigos, sociedad),  en muchas ocasiones, no sabemos qué responder; ¿a qué se debe esto?, probablemente nos resistimos a establecer una conexión emocional con los otros, evitando ceder y llegar a acuerdos en donde ambas partes ganen, por lo tanto, no es muy sencillo.

Para establecer propósitos compartidos es importante tomar en cuenta cuatro aspectos básicos:

  • a)      Asumir la responsabilidad compartida de nuestras haz analizado tus metas y propósitos y no sólo hacerlo de manera individual.
  • b)      Identificar las acciones necesarias para conseguir nuestras metas, es decir, qué es lo que podemos hacer para lograrlo.
  • c)      Revisar nuestra conducta para que coincida con nuestros propósitos; reflexionar si lo que estamos haciendo nos está llevando a los propósitos deseados.
  • d)     Evaluar el resultado para averiguar si nos conducen a dónde queremos llegar; es la última parte en la que se verán los resultados de lo propuesto en un inicio.

El reto que implican los propósitos compartidos es la renuncia a una parte de lo que quiero para negociarlo con lo que la otra persona desea y de esta manera  establecer y trabajar para lograr propósitos en común y mejorar los vínculos y las relaciones en la sociedad.

Referencia:

Branden, N. Los seis pilares de la autoestima. (1995). Paidós: Barcelona.

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Categoría: Artículos, Crisis y Resolución, Educación Global

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