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Un “Modo de Vida” Eficiente

| 12 noviembre, 2013 | 0 Comentarios

Como se ha venido señalando en este sitio, el nuevo mundo requiere que adoptemos la propuesta de la responsabilidad mutua. De entrada, la garantía mutua parece una noción ingenua, inaplicable en la vida real. Sin embargo, implementar la responsabilidad mutua trae consigo implicaciones realistas en la sociedad y en la economía.

Un “Modo de Vida” Eficiente

A continuación señalaremos tres de las implicaciones más obvias: un ambiente social positivo, incremento de excedentes y reducción del costo de vida. Encontrarán una explicación detallada de las implicaciones favorables de la economía practicada bajo la responsabilidad mutua en la sección de Economía.

Un ambiente social positivo: el compromiso personal con los valores sociales positivos, creará una atmósfera positiva, lo cual es indispensable para el crecimiento.

Un espíritu renovado impregnará el aire y el corazón se llenará con la esperanza de un futuro mejor y más brillante. Una sociedad que alienta los valores de solidaridad y consideración mutua, crea gradualmente un sentido de confianza entre sus integrantes. Esta sensación no depende de la riqueza personal, sino de saber que los demás se preocupan por nosotros.

Solo en un ambiente de apoyo como este podremos dejar de temer ser usados o que los demás intenten aprovecharse de nosotros. Cuando habrá desaparecido el miedo y la ansiedad por nuestro futuro y el de nuestros hijos, podremos aspirar a crecer y prosperar.

La responsabilidad mutua incrementará los excedentes. Solo consideren cuantas “cosas” tenemos en casa que no necesitamos.

Cuando cada persona, empresa, municipio y gobierno sienta que forma parte de una “familia”,  tendremos grandes excedentes de comida, bienes y servicios que pueden repartirse y los excedentes monetarios serán usados para cubrir algunas de las necesidades reales. Esto reduciría significativamente la necesidad de incrementar presupuestos o impuestos.

Otra cuestión es que los municipios no lucharán por hacerse de fondos públicos, porque la idea de que “tengo que cuidar mis intereses porque nadie más lo hará” será obsoleta, ya que todos se sentirán responsables por el bienestar de los demás.

Por esto, los municipios no pedirán más de lo que necesitan y no guardarán reservas en  “escondites” del presupuesto empleando los artilugios de la contabilidad. En lugar de esto, verán la manera de ayudar a los otros, liberando grandes recursos disponibles de  inmediato.

Reducir los costos de vivienda: hoy, el precio de los bienes y servicios es determinado por los negocios que aspiran a obtener grandes beneficios. Elevar la importancia de la garantía mutua en un discurso público obligará a estos negocios a ser más considerados con los intereses públicos, produciéndose una reducción de todos los precios.

Si el reconocimiento del público no se enfoca en las personas que ganan mucho dinero y aplaude a quienes contribuyen a la sociedad, la necesidad natural de aprobación llevará a los negociantes a conducirse a favor de la sociedad.

En su informe, Por qué hacer el bien es bueno para los negocios, Richard McGill Murphy, colaborador en CNN Dinero, menciona el caso del gigante Pfizer que regaló fármacos. Esta historia demuestra el efecto positivo que la aprobación o rechazo del público puede tener en los negocios.

De acuerdo a Mcgill Murphy, “Como el desempleo subió al 10% el año pasado [2009], el gigante Pfizer decidió hacer una buena acción. Para los clientes que perdieron sus empleos durante el 2009 y carecían de cobertura para medicamentos, Pfizer suministraría 70 de sus sustancias registradas sin costo durante un año. Para una compañía cuya reputación ha sufrido algunas reveces, incluyendo $2.3 millones de multas el año anterior debido a la comercialización incorrecta a los médicos, el programa de medicamentos libres de costo bien merecía el esfuerzo. ‘Lo realizamos porque era lo correcto,’ dijo el CEO de Pfizer Jeffrey Kindler. ‘Pero motivó a nuestros empleados y obtuvimos una respuesta favorable de nuestros clientes. A la larga, favorecerá nuestros negocios’”.

Todo lo anterior, muestra que la responsabilidad mutua no es una noción abstracta, sino un concepto muy práctico que produce ganancias sustanciales para todos. La garantía mutua crea valores sociales y económicos, y es la clave para nuestros problemas en los niveles sociales, económicos y políticos.

Cuando existen evidencias de desigualdad, surge la reivindicación de justicia social. Nuestros egos nunca nos permitirán sentirnos inferiores a otros, despreciados, degradados y sin valor. Tal aflicción no puede ser resuelta por el dinero; requiere de una solución humana e incluyente.

Si no podemos construir una sociedad en la cual todos sus integrantes sean importantes, en la que todos verdaderamente escuchen a los demás y se preocupen, y cada uno tenga la oportunidad de acceder a una existencia digna, la amargura hará su aparición con ejemplos sangrientos como la Primavera Árabe.

Nuestro futuro está en juego y la solución radica en cambiar nuestros valores sociales y en sanar nuestras relaciones con los demás, ya sea a nivel personal o entre los ciudadanos y el  estado. La propuesta de la garantía mutua nos llevará a una verdadera justicia social y por consiguiente es la clave para la sostenibilidad y prosperidad.

La responsabilidad mutua no solo nos traerá seguridad económica y financiera, también nos devolverá la confianza en la vida, la tranquilidad y la felicidad que ha estado ausente en nuestro mundo por tantas décadas.

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