colabora con nosotros

Riñas y Acoso entre Hermanos

| 10 enero, 2014 | 0 Comentarios

La riña y el acoso son dos condiciones que tienen un mismo origen y definitivamente los padres podemos y debemos reflexionar y actuar ante estas actitudes en nuestros hijos.  Pero, debemos aprender primero nosotros mismos, y después enseñarles con el ejemplo y mediante la conexión con ellos.riñas y açoso entre hermanos

Tan solo recreemos en nuestra mente  el siguiente escenario: durante años: 2, 4, 6, 8, 10 años el primogénito ha sido el centro de atención de los padres y de todo el ambiente que lo rodea.  El “solecito”  de un  universo en el cual todo gira a su alrededor.

Un día de repente todo cambia y se da cuenta que todos los recursos que hasta ese momento habían estado disponibles, a partir de ese momento, tendrá  que compartirlos con alguien más, su hermanito recién llegado.

Bienvenido al Reino del Ego. En este punto de nuestra recreación, los celos comienzan a aflorar y de ser solamente un sentimiento que ocasione algunas rabietas, puede alcanzar características muy serias y trascender la infancia hasta la vejez.

Se han documentado casos de agresiones físicas serias de niños de 4 o 6 años en contra de sus hermanitos recién nacidos o mayores, que van mas allá de juegos de rol y crecimiento.

¿Por qué sucede esto?  

La Naturaleza nos ha provisto de características muy sofisticadas y especiales para nuestra vida en esta realidad; y una de ellas, que garantiza la supervivencia del cuerpo, es el egoísmo, que es nuestra rasgo mas distintivo y se acentúa notablemente  durante los primeros años de vida, precisamente para garantizar la supervivencia en esa temprana etapa cuando somos más débiles físicamente.

Durante los dos primeros años de vida el pequeño se encuentra centrado en sí mismo, es completamente egocéntrico, solo se percibe a sí mismo y reclama la atención de todo lo que le rodea, principalmente de su madre, a quien siente como su fuente de supervivencia.

De los 2 a los 7, sigue asumiendo una actitud egocéntrica y le es muy difícil aún ponerse en el lugar de los otros. Sigue actuando  en función de sus propias necesidades y demandando gran atención de quienes lo rodean.

De los 7 a los 12, comienza a socializar y a percibir a los “otros” en función de su medio ambiente y otros  diversos factores, y puede modificar  su percepción egocéntrica. Esta característica nos acompaña en diversos grados y manifestaciones durante toda nuestra existencia.

¿Se imaginan esta condición en un hogar con dos o más niños o en una escuela?

 ¿Qué podemos hacer?

 Primero, aprender nosotros como padres el método de la educación integral para seguir sus lineamientos y educarlos dentro de este sistema, que nos guía hacia una vida plena equilibrada y armónica, uniendo la voluntad y el corazón hacia el Bien Común, como medio para alcanzar el Bien Individual. Al dirigirnos en este sentido todos tendremos todo y lo más Importante: La Unidad.

Artículo de Referencia:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/11/131104_salud_acosos_bullying_hermanos_gtg.shtml

Etiquetas: , , , ,

Categoría: Familia y vida

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *