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La convalecencia, un medio para el avance personal

| 19 agosto, 2014 | 1 Comentario

Habitamos un mundo donde nos enfrentamos constantemente a muchas adversidades y dolores físicos. Todos somos afectados en cierta forma por dolencias, que incluso nos acompañan por años, sin mostrar una respuesta afirmativa a los tratamientos diseñados por la medicina moderna.convalecencia

Muchas personas luchan para encontrar una cura a sus enfermedades viajan a recónditos lugares; pagan sumas exorbitantes de dinero con el deseo de encontrar un alivio para no sentir más las molestias. Algunas de las personas que transitan este dilatado bulevar, obtiene respuestas a través de la mejoría; otras, simplemente continúan en la búsqueda y soportan con grandes esfuerzos, una vida que tiene un acompañante permanente que lleva como nombre: el dolor.

¿Cómo puede ser que la vida esté diseñada para que “algunos” vivan a merced del fracaso científico o del fracaso de su propia naturaleza; cuando ésta  no puede regenerarse a sí misma?

No hay forma de entender la razón de ese sinsabor que nos deja el vivir al lado de una enfermedad. Sin embargo, existen muchos principios que nos pueden enseñar el origen interno de esta y la forma de superarla de una forma desconocida para muchos. Los  alemanes, Thorwald Dethlefsen y Rrüdiger Dahlke, han desarrollado un planteamiento basado en el modelo de la psicosomática, en el cuál proponen la idea de que las enfermedades resultan siendo, reflejos de los conflictos internos e interpersonales. Ellos explican la estrecha relación que existe entre nuestros órganos pares (riñones, pulmones, ovarios, etc.) y los conflictos que se desencadenan por una falta de equilibro con nuestros semejantes.

Así mismo, hablan del papel de nuestros órganos singulares (estomago, páncreas, hígado, vejiga) En los cuales desarrollamos afecciones físicas debido a guerras internas y problemas personales que se nos han hecho difíciles de superar.

Nuestro cuerpo, busca vías de escape para expulsar toxinas; deshacerse de  tensiones y sensaciones dañinas que se producen cuando entramos en conflicto con nuestro interior (mente) o exterior (sociedad, pareja, semejantes).

Es importante que tomemos consciencia de estas premisas; sus efectos pueden ser muy provechosos, así, cuando los dolores aparezcan, podríamos comenzar a desarrollar este proceso sanador, donde la medicina se trasforma en preguntas: ¿Qué está pasando con mi relación con el entorno? ¿En que momento he perdido mi armonía interna?

Finalmente, podemos utilizar estas preguntas y  elementos psicosomáticos para encontrar una  forma de transitar por nuestra vida, sanando nuestra conexión con los demás, con nuestro propio pasado y con la naturaleza; todo esto, mientras nos sanamos físicamente y comprendemos los orígenes intrínsecos de nuestras afecciones.

 

Fuente: Libro “La Enfermedad Como Camino”  de Thorwald Dethlefsen y Rrüdiger Dahlke Editorial DEBOLSILLO, 2013. 

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Categoría: Artículos, Salud

Comentarios (1)

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  1. Fernando Ramirez dice:

    Bien ,por la gente que observa el comportamiento humano y que esto nos provoca enfermmedades

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