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Los altruistas representan el 10% de la humanidad

| 20 Marzo, 2015 | 0 Comentarios

El altruismo se define como deseo de velar por el bienestar del prójimo. La investigación sobre el altruismo revela que no sólo existe en la naturaleza, sino que es la base fundamental de la existencia de cada ser viviente.
altruismo en la humanidad
Un objeto viviente es el que recibe de su ambiente y le otorga. Todo organismo vivo comprende una combinación de células u órganos que trabajan juntos y se complementan entre sí en perfecta armonía. En este proceso, están obligados a conceder, influenciar y ayudarse mutuamente. La ley de integración de la célula y el órgano de acuerdo al principio altruista de “uno para todos” opera en cada organismo viviente.

A través del logro de la unidad de la naturaleza bajo el principio de “uno para todos”, comenzamos a percibir la peculiaridad del fenómeno humano y su lugar en el mundo. La particularidad de los humanos, comparada con el resto de la naturaleza, radica no sólo en el poder y en la naturaleza de los deseos humanos, sino en el hecho que los deseos humanos cambian y evolucionan continuamente. Así, los deseos humanos son la fuerza motivadora que impulsa y hace evolucionar a la civilización.
 

De acuerdo a los científicos, los altruistas representan el 10% de la humanidad. El porcentaje de altruistas en la sociedad es constante. El porcentaje está genéticamente condicionado y existe independientemente de condiciones externas, tales como la influencia de la familia, la educación y la sociedad. Los altruistas no desaparecen, el gen altruista se oculta dentro de la persona y no puede ser destruido. 

Pese a que el 90% de las personas en una sociedad no son altruistas, la cultura, la ciencia, el arte, la religión, la ética, la ley, y la educación, todas se basan por completo en los conceptos del 10% altruista en la sociedad. Esto se debe a que el comportamiento altruista es beneficioso para todos. El altruismo rige la educación: las escuelas nos enseñan a ser altruistas; nos dicen que seamos honestos, empeñosos, respetuosos de los demás, compartir con otros lo que tenemos, ser amigables y amar a nuestros semejantes. Todo esto pasa porque el altruismo es provechoso para la sociedad.

La funcionalidad de las leyes de los organismos vivos nos enseña que la existencia de un organismo depende del trabajo cooperativo de todas sus partes. Los altruistas innatos naturalmente se involucran en acciones altruistas; sin embargo, para los no altruistas tales acciones parecen completamente imposibles. A pesar de su naturaleza egoísta, el conocimiento de la ley de los organismos vivos conduce a una coexistencia altruista de células en cada organismo.  

De manera similar, la percepción de los beneficios del comportamiento altruista está presente en una sociedad humana egoísta. Nadie en el mundo se opone activamente a las acciones altruistas. Por el contrario, todas las organizaciones y personalidades difunden su participación en acciones altruistas y se enorgullecen de ellas. Nadie objeta la diseminación de ideas altruistas en el mundo. Por lo tanto, evidentemente, el éxito en traer a la humanidad fácil y rápidamente a la nueva civilización depende únicamente de las organizaciones altruistas y de la difusión de su mensaje.

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Categoría: Artículos, Evolución, Interconexión

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